martes, noviembre 17, 2009
Esnob
viernes, septiembre 11, 2009
The Electric Cows
Cobi y Wesam chocaron unos meses antes de que comenzaran a hacerlo en la cancha. Fue mera cuestión de suerte que Cobi pasara junto a la calle Ministriles Chica aquella madrugada del 17 de noviembre. Venía del centro, de Preciados, donde había estado escudriñando el material que preveía comprar en las rebajas de aquel año de víricas vacas flacas. Se había citado con Marita, una romana erasmus a la que llevaba un mes intentando metérsela. De vuelta casa, mientras se maldecía interiormente por la escasa cobertura logística con la que contaba para mitigar con aquella monada los ardores propios de su edad, reparó en un par de negratas de espaldas anchas como vigas, que parecían emplearse a fondo en dar a conocer a un moro enjuto y ligeramente mugriento el humano arte de la coacción. Nada nuevo en el barrio, pensó Cobi para sí. Iba a pasar de largo, ignorando a conciencia a los dos hermanos, al morito, y a cualesquiera que fueran sus trapiches, cuando el destello de un cuchillo de hoja generosa y hambrienta enroscado en la diestra de uno de los maromos le liberó súbitamente la adrenalina. Desconozco el origen de esa razón cósmica que hizo que Cobi, aquella noche de otoño, no eligiera la salida fácil, cómoda, objetivamente segura, en lugar de tomar partido por un tipo al que no había visto nunca antes en su vida y jugarse la garganta con dos sujetos de su raza que parecían directamente arrancados de una balacera en Newark, pero estoy seguro de que Wesam, por segunda ocasión en aquel año, sintió la certeza de que existía una deidad benefactora que posponía de nuevo su encuentro con Caronte.
jueves, septiembre 03, 2009
La presencia
Se existe hasta un momento, como un momento duran el orgasmo o la victoria. Hace una década llegó ese momento para mi abuelo, un hombre que me enseñó el inenarrable placer que habita oculto en la generosidad. Era mi abuelo un señor y un caballero, aunque es más que probable que se encontrara a lo largo de su vida con situaciones que le hicieron cuestionarse su gallardía. No importa. Su presencia, al menos como alcanzo a recordarla, me era devuelta tal y como yo la sentía al ver su reflejo en los ojos de otros. Abuelo querido, qué caudal humano el tuyo, qué destello saberme tu prole.
Recuerdo la última tarde de mi abuelo. Yo le miraba tumbado en el sofá y él contemplaba la luz en el cielo que acariciaba su cara triste, coloreándola con el pigmento ocre de su Maestranza adorada. Me dijo algo, y pasé mi mano sobre su solemne calva. Me irritó la escasa capacidad de síntesis de la existencia, su absoluta inutilidad a la hora de transmitir la verdadera dimensión de una persona. No supe que esa había sido la última tarde con mi abuelo hasta la mañana siguiente. Abruptamente tomé conciencia de la finitud de la carne, y entendí nuestra fortuna como hombres al trascender como seres pluripersonales: la muerte no sesgó la vigencia de mi abuelo ni su torería. Dices mi amor, - el pasado no existe -; puede, pero el pasado es presente.
miércoles, agosto 19, 2009
0
lunes, agosto 17, 2009
Bagheera
La pantera ve caer al gran astro que arrastra en su adiós a los reflejos. Bagheera está cansada y la noche la acecha con su frío y sus mil ojos. Sigue sola, pero ni la soledad ni la pesadumbre restan un filamento de esplendor a su pelaje. Afila las garras contra la leñosa dermis de su mirador resignado y se afana en estirar cada músculo y cada ligamento de su prodigioso cuerpo de color azabache. La pantera regresa al refugio, donde aguarda su lecho de luces y estrellas. Esta noche puede que sueñe.
sábado, agosto 15, 2009
La lucha de Jacob
Pistorius, que era un extravagante declarado, me enseñó a tener valor y respeto de mí mismo. Él me dio ejemplo encontrando siempre algo valioso en mis palabras, sueños, fantasías y pensamientos, que tomaba siempre en serio y discutía con interés.
-Me ha dicho usted que le gusta la música porque no es moral. De acuerdo. ¡Entonces, no tiene usted que empeñarse en ser moralista! No debe compararse con los demás; y si la naturaleza le ha creado como murciélago, no pretenda ser avestruz. A veces se considera raro, se acusa de andar por otros caminos que la mayoría. Eso tiene que olvidarlo. Mire al fuego,observe las nubes; y cuando surjan los presagios y comiencen a hablar las voces de su alma, entréguese usted a ellas sin preguntarse primero si le parece bien o le gusta al señor profesor, al señor padre o a no sé qué buen Dios. Así uno se estropea, desciende a la acera y se convierte en fósil. Querido Sinclair, nuestro dios se llama Abraxas, y es dios y diablo; abarca el mundo oscuro y el claro. Abraxas no tiene nada que objetar a ninguno de sus pensamientos, a ninguno de sus sueños. No lo olvide. Le abandonará el día en que sea normal e intachable. Le olvidará y se buscará una nueva olla donde cocer sus ideas.-
Demian
lunes, agosto 03, 2009
Essays on Men and Manners
William Shenstone
miércoles, junio 17, 2009
El ídolo
Cualquier hombre tiene un ídolo como cualquier corazón sangra, pues no hay pupilo sin maestro ni existe un amor yermo de lágrimas. Más sé cauto cuando idolatres, deísta en la devoción que profeses. Hoy, los dioses no son astros, colosos dorados o leyendas mágicas; son otros que sudan y que sueñan y que también tuvieron un ídolo que yace hondo, pese a las estatuas. Idolatra a tu madre y tu padre, verdaderos portadores del misterio, caigan las veces que caigan –no te quepa duda que tú también caerás algún día- y por pequeñas que sean sus hazañas.
Huye del circo de los bufones engrandecidos, su carisma no es más que una efímera farsa, y admírate por los caminos, por los sabios humildes, por la bondad y por la fragua. Pocos ídolos sobrevivirán a tus años, los más escasos derrotarán las edades y resplandecerán como estrellas celestes, por ser humanos, fieramente humanos. Idolatra el aire antes que el oro, la risa frente a la gloria, la amistad, el amor: principio y fin de todas las cosas.
Y si alguna vez eres tú a quien aclaman, las huestes, las hordas, las masas, cerciórate de que exista motivo digno en tu alma. Si así es toma asiento, mejor en el reconfortante frescor de la sombra, y da gracias porque uno sólo haya encontrado una verdad para él en tu obra.
martes, junio 16, 2009
Nihil
jueves, mayo 21, 2009
La Poesía es un arma cargada de Futuro
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.
Gabriel Celaya
miércoles, abril 22, 2009
Conversaciones II
Dice mi amigo Chayán, mi antagonista filosófico, que es necesario hacer algo productivo por la sociedad, que aporta sentido vital servir para algo. Lamentablemente sacio mis ínfulas trascendentales con este blog y dudo, para ser sincero, que cualquiera de los quehaceres que me son impuestos a diario me conduzca al olimpo de los grandes hombres o a una suerte de realización ontológica. Soy siquiera un insecto himenóptero, una obrera doméstica no invasora que preferiría explorar a tener que llevar comida al hormiguero. Temo se me considere un apologista de la gandulería, un burgués con vocación festiva (Ignavis semper sunt feriae), pero me es complicado, por más que me esfuerzo, hallar la armonía entre los actos del vivir y el trabajar en este hormiguero monetarista y globalizado. Termodinámicamente, podríamos definir la ausencia de vida como la imposibilidad de realizar trabajo; yo, que siempre he estado mucho más interesado en la lira que en la física, me aventuro a definir la ausencia de vida como la imposición sistemática de jornadas laborales que consuman la mitad del día terrícola. Parafraseando a mi amigo Jules, no es que aborrezca trabajar doce o más horas diarias, es que tampoco soportaría follar las mismas todos los días o asistir una tarde tras otra, en un bucle infinito, al Festival de Coachella.
martes, marzo 17, 2009
Bones...
An angel whispers my name,
but the message relayed is the same:
“Wait till tomorrow,
you'll be fine."
But it's gone to the dogs in my mind.
I always hear them
when the dead of night
comes calling to save me from this fight.
But they can never wrong this right.
Cuando me vuelvo para miralos, los días de mi juventud parecen huir de mí como una ráfaga de pálidos desechos reiterados, semejante a esas nevadas matinales de pañuelos y toallitas de papel que ve arremolinarse tras la estela del convoy el pasajero que contempla el panorama desde el coche mirador de un gran expreso...
Humbert Humbert
lunes, febrero 02, 2009
viernes, enero 23, 2009
The Wild Bunch

martes, enero 20, 2009
I
Habana con más salero,
pensaba en esa boca tuya,
en tus ojos rasgados
rebosantes de cariño,
en la ondulada vorágine
de tu pelo vivo.
Miro a lo alto
y dibujo tu cara
que rompe las nubes blancas
con la purpúrea mansedumbre
del último sol de la tarde.
Entonces te amo.
miércoles, diciembre 17, 2008
A Joan
Escuchaba esta 'cansión' cansinamente cuando decidí dejar mi casa y marchar a la capital, donde al poco nos encontramos. Aún hoy la sigo escuchando cuando la duda me asfixia y vapulea los pensamientos bonitos y utópicos, la puta paja de la que hablas sin la que no serían concebibles canciones como ésta. El camino está lleno de cruces y voces que nos llaman y es decisión nuestra sortearlas o seguirlas; predecir donde vamos resulta tan angustioso como revelador es recordar cuanto arrastramos. La mutabilidad de nuestros pensamientos, de nuestra propia vida, no debe hacernos olvidar quienes somos ni quienes fueron en nosotros. El resto es vanidad, baladí, la puta paja.
lunes, noviembre 17, 2008
Sobre la fotografía I
A Child Crying, Diane Arbus (New Jersey, 1967)
El límite del conocimiento fotográfico del mundo reside en que, si bien puede acicatear la conciencia, en definitiva nunca puede ser un conocimiento ético o político. El conocimiento obtenido mediante fotografías fijas siempre consisitirá en una suerte de sentimentalismo, sea cínico o humanista. Será un conocimiento a precios de liquidación: un simulacro de conocimiento, un simulacro de sabiduría, como el acto de fotografiar es un simulacro de posesión, un simulacro de violación. El silencio mismo de lo que, hipotéticamente, es comprensible en las fotografías constituye su atractivo y provocación. La omnipresencia de las fotografías ejerce un efecto incalculable en nuestra sensibilidad ética. Al poblar este mundo ya abarrotado con su duplicado en imágenes, la fotografía nos persuade de que el mundo está más disponible de lo que está en realidad.
La necesidad de confirmar la realidad y dilatar la experiencia mediante fotografías es un consumismo estético al que hoy todos son adictos. Las sociedades industriales transforman a sus ciudadanos en yonquis de las imágenes; es la forma más irresistible de contaminación mental. El anhelo profundo de belleza, de un término al sondeo bajo la superficie, de una redención y celebración del cuerpo del mundo, todos estos elementos eróticos se afirman en el placer que nos brindan las fotografías. Pero también se expresan otros sentimientos menos liberadores. No sería erróneo hablar de una compulsión a fotografiar: a transformar la experiencia misma en una manera de ver. En lo fundamental, tener una experiencia se transforma en algo idéntico a fotografiarla, y la participación en un acontecimiento público equivale cada vez más a mirarlo en forma de fotografía. El más lógico de los estetas del siglo XIX, Mallarmé, afirmó que en el mundo todo existe para culminar en un libro. Hoy todo existe para culminar en una fotografía.
martes, octubre 14, 2008
Los Amantes
si todos están ciegos?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.
Son los amantes, su isla flota a la deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.
Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.
Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos.
viernes, septiembre 19, 2008
Conversaciones I
Yo hace un tiempo sentí ésto y ahora te lo digo a tí, amigo, que eres al menos tan consciente como yo de lo que ocurre.
martes, septiembre 09, 2008
Sturm
en esta noche de tormenta.
Qué no me duerma ya jamás
sin el son vivo de tu voz negra.
Dime esa nanita caribeña,
oda santa de azúcar de caña.
Dímela allí desde tu tierra
que llegas, suenas, canta.
Esta noche no habrá guerras
se oxidarán todas las armas,
ni miedo habrá a la tormenta
en New York o en Casablanca
en Sevilla o en Cartagena
porque eres tú la que canta.
jueves, agosto 28, 2008
Concupiscencia I
martes, agosto 26, 2008
La llamada de la selva
sábado, agosto 16, 2008
viernes, agosto 15, 2008
jueves, agosto 07, 2008
Desiderata
Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara; y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante; también ellos tienen su propia historia. Esquiva a las personas agresivas y ruidosas, pues son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá personas mas grandes y mas pequeñas que tú. Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar del tiempo. Se cauto en los negocios, el mundo esta lleno de engaños; mas no dejes que esto te deje ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, y por doquier la vida esta llena de heroísmo. Se sincero contigo mismo. En especial, no finjas el afecto; tampoco seas cínico en cuanto al amor; pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba. Acata dócilmente el consejo de los años, y abandona con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja en las adversidades repentinas, pero no te afligas imaginando fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina se benigno contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que las árboles y las estrellas; tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera. Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él, y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones. Coserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé alegre. Esfuérzate por ser feliz
jueves, julio 17, 2008
Vuelta
Miraba a un lado y a otro, un tanto agobiado. Cogió un pequeño papel gastado del suelo, lo miró un par de veces y lo escrutó como si leyese un antiguo códice. Volvió a tirarlo, dejándolo abandonado en el suelo en el que se encontraba segundos antes. Alguien le empujó levemente, un simple roce en el hombro sin importancia alguna que le hizo estremecerse. Un escalofrío gradual le recorrió lentamente.
Gentes que corrían hacía puntos diversos, rápidas, con objetivos fijos, la mañana en la ciudad era de ese modo. No había lugar alguno para la contemplación, olvidada compañera del hombre. No era bueno pararte a pensar en nada, podrías perder el metro.
Llevaba cerca de diez minutos en la puerta de aquel edificio. Era del tipo de cristal que parece un espejo, con un tono azul oscuro metalizado, ese que hace que te quedes fijamente mirándote como un imbécil antes de entrar. Un edificio áspero y huraño, no quería dejar intuir lo que se esconde en su interior.
Ese era su lugar de trabajo, su oficina podría ser llamado. Trabajaba allí hacía cerca de un año. El primer día le pareció un sitio interesante, un lugar importante donde trabajar. Había hecho un máster el año anterior allí en Madrid y comenzaba entonces una nueva etapa totalmente diferente a cualquier otra, entraba en contacto con el mundo del trabajo, de la empresa, comenzaba a formar parte del engranaje. Carreras siempre, para llegar a tiempo, para llegar más alto, para engordar antes la cuenta del banco. Eres lo que corres, no te pares.
En la ciudad en la que estudió, en la que creció y se hizo una persona, todo era más pausado, al menos lo parecía en el momento de la vida que le tocó vivir allí. Podías llegar tarde a la mayoría de los sitios, y siempre te esperaba un amigo. En aquella ciudad aprendió que uno tiene que correr para sí mismo, sin mirar lo que corren los demás, lo demás es vanidad y la diferencia entre ser libre o un esclavo.
Empujó la puerta de cristal y se dirigió hacia el ascensor que se encontraba a la izquierda, había que pasar delante del de seguridad. Lo saludó haciendo un pequeño ademán con la mano derecha, entre un saludo y el gesto de llamar a un taxi. El ascensor se llenó rápidamente, cinco o seis caras conocidas. Intercambió unos buenos días; gastados le parecieron.
En su oficina estaban, como día tras día, a la derecha María y Eusebio, enfrente junto a la ventana, Luis. –Buenas-, varias horas frente al ordenador, correos que responder, un poco de periódico digital, teléfono, eso le esperaba aquella mañana.
Se sentó en su silla gris de ruedas giratorias y respaldo que se inclinaba al apoyarse sobre él. Comenzó a leer algunos correos electrónicos, tenía sueño, estaba cansado muy cansado. Una suave música sonaba a lo lejos, parecía que alguna voz la acompañase cantando, sí alguien cantaba. En italiano, debía ser italiano. Una voz grave y asentada de tenor, las eres eran sonoras y vibrantes, la música deliciosa. Era una ópera. Decidió ir a buscar la fuente de aquella maravillosa música y se levantó. Era extraño sus compañeros no estaban. -Quizás sea Mozart- pensó. Salió al pasillo enmoquetado, no había nadie. La música parecía provenir de más arriba. El ascensor no funcionaba, subió por la escalera pensando que era la primera vez que la utilizaba. Siguió subiendo hasta la última planta, la música venía de arriba. Se encontró con una puerta de metal pintada de verde con una barra horizontal que servía de picaporte cerrándole el paso. Empujó la barra forrada de plástico rojo. El cielo por completo azul lo dejó anonadado durante unos segundos, el color le envolvió mientras escuchaba aquella música.
Nunca había estado en la azotea, era mucho mejor de lo que hubiese podido imaginar alguna vez, estaba repleta de frondosas plantas, había macetas con flores por todas partes, azules, rojas, amarillas, moradas. No recordaba un jardín como ese en todo Madrid. Sobre una especie de chimenea que servía de conducto de ventilación estaba su amigo Juanma, sí, y cantaba en perfecto italiano con voz clara y profunda de tenor decimonónico. Abrió los brazos hacia él y con la mano derecha le invitó a subir.
Le parecía imposible subir hasta esa atalaya desde la que su amigo vigilaba la ciudad mientras cantaba. ¿De qué lugar provendría la música?. Sintió que comenzaba flotar, poco a poco iba elevándose. La sensación no le era del todo extraña, como si volviese a montar en bicicleta después de muchos años. Recordaba haber hecho algo parecido antes en alguna ocasión. Juanma le alargó la mano, él se la agarro con fuerza. Ya estaban juntos los dos allí arriba.
Arriba, pero ¿dónde?. El cielo no era ya azul, grandes nubes lo cubrían todo, su amigo no cantaba y no se encontraban sobre ninguna salida de aire. ¿Qué era aquello, esa cúpula catedralicia?. La había visto antes, nunca desde tan alto. Sí, y debajo de ellos ese enorme río, tan gris como el cielo. Aquel edificio de ladrillo viejo, ladrillo inglés sin duda. Estaban sobre el mismísimo Big Ben, -¿qué extraño sueño estaba viviendo?- se preguntó Evaristo.
Los dos se miraron, Evaristo tenía cara de no entender absolutamente nada. Juanma parecía estar tranquilo y no le dirigía la palabra; hubiese sido inútil pues él no sabía que decir. Bajaron primero por unas escaleras metálicas totalmente verticales, las encontraron debajo de una trampilla que estaba junto a ellos. Después de descender unos 20 metros, llegaron a un descansillo, si podía ser así llamado, un policía hacía guardia firme y orgulloso con su clásico sombrero reglamentario, tan británico. Los saludó educadamente y ellos, grandes angloparlantes, saludaron a su vez.
Al llegar abajo comenzaron a pasear en dirección a la abadía de Westminster, hacía tiempo que Evaristo no estaba por allí y le volvían a la mente recuerdos de viajes pasados. Recuerdos que estaban allí en un rincón de su cabeza y que para él eran tan reales como el taxi que le pitaba en ese momento pues había estado a punto de atropellarle. Juanma se reía de la poca pericia de Evaristo, era una risa alegre cargada de afecto, la risa de alguien ante un viejo gesto muy conocido de un gran amigo.
Evaristo se quedó absolutamente sorprendido, más si cabe, al ver sentados a Javi y Juan en un banco junto a la estatua de Winston Churchill, solemne como un emperador romano, los dos conversaban animosamente. Javi vestía un Jersey a rayas y un gorro de lana color rojo, -era un tipo alegre, siempre lo fue- pensó Juanma, parecía un marinero que acabase de llegar en algún ballenero después de tres años de travesía, rebosaba felicidad. Javi siempre era así. Juan los saludó como si los llevase esperando ya algún tiempo sonreía como él solo sabía hacerlo.
-Vamos- les gritó Javi mientras les señalaba el puente.
Más tarde Juan les contaría que había cogido el metro madrileño para ir a la clínica donde trabajaba y que, cuando creía estar llegando a su parada, dijeron por megafonía: -Trafalgar Square-. Y allí, mientras pensaba en el maldito Nelson, apareció Javi dándole un abrazo, de esos que solo él sabía dar, y se pusieron a charlar como si no hubiese pasado un solo minuto desde la última vez que se vieron. Como aquello era mucho mejor que si hubiese llegado a alguna parada de Madrid, no se planteó mucho que extraño fenómeno espacio-temporal le había colocado allí.
En el río bajo el puente un clíper, con su enorme palo mayor y las velas desplegándose lentamente, permanecía orgulloso, quieto y tranquilo, les esperaba a ellos no había duda. Era alargado y recortado como sólo esos barcos lo son, Juan recordaba que ya no quedaban muchos, quizás ninguno. Pero allí estaba aquél, recién pintado y con aquel fuerte olor a barniz, esperándoles. ¡Oh!, ¿qué era aquello en la popa?, sí era el nombre de aquella preciosa embarcación de otros tiempos menos rápidos en los que el viento transportaba a gentes y mercancías de un lugar a otro, en grandes letras azules se podía leer: EL PORVENIR.
¡Oh! dioses que regís los destinos de los mortales hombres que extraños momentos les hacéis pasar a menudo. Ese barco había sido construido para ellos en algún viejo astillero de Liverpool por rudos obreros ingleses que trabajan al son de los Beatles, Evaristo podía imaginárselos, sonaba aquella canción mientras pensaba en ellos:
He´s a real nowhere man
Sitting in his nowhere land,
Making all his nowhere plans for nobody.
Doesn´t have a point of view,
Knows not where he´s going to,
Isn´t he a bit like you and me?
Nowhere man, please listen, you don´t know
What you´re missing,
Nowhere man, the world is at your command.
He´s as blind as he can be,
Just sees what he wants to see,
Nowhere man can you see me at all?
Nowhere man, don´t worry,
Take your time, don´t hurry,
Leave it all till somebody else lends you a hand.
Sobre la cubierta junto a una docena de barriles de roble repletos de ron se encontraba el capitán de aquella embarcación, estaba de espaldas y vestía un largo abrigo azul marino, desde donde ellos estaban podían verlo bien con una frondosa barba. Se dio la vuelta saludándolos, ¿pero qué era todo aquello?, no era otro que Enrique. ¿Quién mejor que él para ser su capitán en una larga travesía? En su boca exhibía orgulloso la pipa que Evaristo le había traído de tierra cubana hacía pocos años, con la mano izquierda les animaba a subir a bordo.
La pasarela crujía y alguno de ellos pasó cierto miedo al cruzarla. La cubierta estaba perfectamente ordenada y extremadamente limpia, el olor a madera recordaba a bar inglés y, bueno, también un tirador de cerveza junto al palo mayor ayudaba a parecerlo. Javi miró hacia arriba y pudo ver un largo gallardete, el gallardete del capitán, que ondeaba en lo más alto, era rojo.
-Bienvenidos a bordo- les saludó Enrique.-Os tengo preparado una frugal comida, quizás tengáis hambre-.
¿Frugal una comida organizada por Enrique?, imposible-pensó Juan. Anfitrión sin igual era su amigo Enrique y estaba completamente seguro que les habría preparado algo digno de él.
Así fue. Comieron, bebieron, fumaron, rieron y volvieron a beber. Estuvieron recordando hazañas y peripecias de cada uno de ellos, tenían cientos que contar. Podríamos haber escrito un gran libro con apenas una docena de ellas. Las recordaban como el soldado que recuerda la batalla ganada, eran historias tan suyas como podían serlo sus manos, formaban parte de su propia mitología. Creaban un nexo invisible pero no por ello menos fuerte entre todos ellos.
Cerveza y vino, vino y cerveza, whiskies, rones, no le hicieron ascos a nada. Bebían como grandes amigos que se vuelven a encontrar, eso era digno de celebrarse. ¿No bebemos en las bodas de familiares casi desconocidos y en comuniones y bautizos?, ¿cómo no iban a beber y alegrarse aquellos jóvenes amigos por estar juntos?, ¿acaso existe mayor motivo de alegría?.
Cuando despertaron a la mañana siguiente, no había ya ningún río ni ninguna ciudad. Se encontraban en mitad del océano, a lo lejos una ballena escupía agua en un inmenso chorro. Evaristo miró a un lado y a otro esperando encontrarse a Herman Melville preparando su arpón, o a Ismael quizás, puestos a imaginar. Se quedó mirando durante horas el mar infinito. ¡Qué diferente aquello a la ciudad!, y era igual de real. Igual no, más real que todo lo que le rodeaba en Madrid. Las ciudades dejarían de existir pero aquel mar seguiría estando allí. Se sintió muy pequeño, sintió pena por todos los que se pavonean por la Feria de las Vanidades:
En ella se come y se bebe en exceso, se ama y se coquetea, se ríe y se llora, se fuma, se tima, se riñe, se baila y se juega; hay bravucones agresivos, petimetres que se comen con los ojos a las damas; rateros, alguaciles al acecho, charlatanes (¡cuánto charlatán detestable!) vociferando ante sus barracas y papanatas que miran boquiabiertos a las bailarinas brillantes de lentejuelas y a los pobres saltimbanquis embadurnados de bermellón, mientras los largos dedos les aligeran los bolsillos. Tal es la Feria de las Vanidades. No se trata de un centro moral, desde luego, ni de un lugar de recreo, sino de un espacio con mucho ruido. Observad la cara de los actores y bufones cuando acaban de representar su papel…
La tristeza le invadió por todos aquellos que malgastaban su vida en malas palabras y feos gestos. Que se consumían por papeles gastados de aburridos colores, miró hacia atrás y allí estaban sus amigos de nuevo hablando de sus cosas. Estaban allí en medio de aquel inmenso mar, y no necesitaban ninguna cosa más.
Durante un par de días navegaron con aguas tranquilas y serenas al igual que el ánimo de cada uno de ellos. Al tercer día Enrique les avisó de que estaban llegando. Y allí pudieron ver la desembocadura del río de su ciudad, tan diferente. Las gaviotas volaban alrededor de los tres palos del Porvenir, les acompañaron durante toda la travesía a lo largo del río, les acompañaban a casa.
Pasaron la esclusa y el primero de los puentes, después de una hora comenzaron a ver los altos árboles del Parque de María Luisa, en el muelle había una gran multitud. Estaban allí, Carolo, Diego, Gollo, Joaquín, Abel, Víctor, Carlos, Ale, Nacho, Juan Carlos. Allí estaban, y muchos más, Isa y Manolo, Carlota y Jesús con Blanca, Jaime, Ángela, incluso las hermanas de Juan. Sí estaban también las dos Mari Carmen y Jesús, Javier y Gracia, Juanma y Ángela, Isabel y Enrique. Y muchos más amigos de todos los rincones de la ciudad. Parecían que estaban celebrando una gran fiesta, había tantos que sería aburrido que pusiese aquí todos sus nombres.
Y recuerdo que les gritaba: -¡Volved amigos, volved!, no os marchéis nunca más.- Sí yo les gritaba aquello con lágrimas en los ojos, lágrimas de felicidad.
Esto es lo que pasó y os lo he contado tal como ellos me lo contaron a mí, bueno y como lo poco que yo vi. Volved amigos, volved…
jueves, julio 10, 2008
martes, junio 24, 2008
lunes, junio 16, 2008
Heathrow 16:15
Entrega sin fisuras, juanramoniana firmeza la de tus manos que ya siento tan lejos aunque están presentes, presentísimas en mi cuerpo y mi rostro. Ya el lecho descansará de vaivenes. Cesarán las intermitentes pasiones, las noches de ardor etílico, de tez sórdida o de límpida tez. Más la entraña no cesa. El recuerdo es ayer, sustento de la bestia adormecida. Tus besos, abrasivos, inolvidables, eternos para ti y para mi...ambos lo sabemos. Lo demás ya no importa.
jueves, junio 12, 2008
viernes, junio 06, 2008
Mujer Lejana
Pablo Neruda ''Para nacer he nacido''
viernes, mayo 30, 2008
Tóxica

jueves, mayo 22, 2008
El Hombre Invisible
Ralph Ellison
viernes, mayo 02, 2008
Transfiguración
Humano demasiado humano (F.N.)
lunes, marzo 31, 2008
Miopía
Acaso dudas que prefiero la alegría a la tristeza, la serenidad a la angustía, el ánimo a la depresión, la exaltación a la melancolía, el amor a la envidia, la generosidad al odio, la intrepidez a la medrosidad. Mira a mi alrededor y dime qué ves. No necesito perdonarme, ya he conseguido entenderlo: la luz se fue al querer verlo todo a través de tus ojos miopes.
sábado, marzo 22, 2008
Zara
Pero Buzara sí habló con nosotros. Pagó los 50 dirhams para andar con extranjeros, la tarifa que entre risas le solicitaron los gendarmes de gris que custodiaban la entrada porticada del Banc de Maroc. Los fieles terminaban la oración y la Grand Place de Marrakech bullía con aquel soniquete hipnótico que nos aturdía como a las cobras.
Buzara era una señorita muy amable. Había marchado a Modena hacía unos años cuando murieron sus padres; sus raíces entonces las llevó consigo. Rondaba la treintena, pero a diferencia de algunas de las mujeres con las que andábamos en Madrid por aquellos tiempos, Zara, como nos pidió que la llamásemos, miraba con la ilusión de una quinceañera, con esa frescura de quien siente tenerlo todo por descubrir.
La cena fue en Dar Essalam, -de Señores- como demandaba Marcelo. Todo era muy fácil entre nosotros. Cualquier decisión era válida y abrazada por todos como propia. Siempre nos había gustado trabajar como un equipo, juntos en la subida y en la bajada, en los días cálidos y en las tardes solitarias -Basket Lavapiés-, así se nos conoció esos años. El restaurante resultó majestuoso: un increíble palacio colmado de plata, con las paredes repletas de aquellas abundantes lacerías que siempre me habían fascinado del arte árabe. A Antón le inspiraba más recordar a James Stewart, desesperado por encontrar a su hijo en El hombre que sabía demasiado, que como nos relató el Apoderado había sido rodada en aquel lugar medio siglo antes.
Encargamos varias cervezas: era una de esas noches para brindar, y Zara lo celebró con agua. Nos homenajeamos. Cous cous y kefta, como no, pastila, harira y tajin de pollo con aceitunas, té moruno a los postres. Zara se animó a bailar al son de los laudes y aunque tímidamente, no dudó en expresar su comunión con la fiesta.
Esa noche Zara durmió con la ventana entreabierta. Mientras Antón, el Pesca y yo mismo nos purgábamos en un psicoanálisis de risas y rones sin hielo, dos pisos más abajo, nuestra nueva amiga escuchaba en silencio, agradecida y risueña, partícipe como era de nuestra libertad, esa que en la medina de Marrakech cuesta 5 euros a una italiana de Casablanca.
miércoles, marzo 12, 2008
miércoles, marzo 05, 2008
La caída de Ícaro
Cézanne elevó la «nature morte»
También un gesto inexplicable,
Lo quieto de las cosas
Como ojos,
En la noche corro por un campo
Esta respiración honda
Terminada la juventud,
2
Desde un interior de cristales muy amplios
Olvido García Valdés (Exposición)
jueves, febrero 28, 2008
28 de febrero
martes, febrero 19, 2008
jueves, febrero 14, 2008
Cuento de San Valentín
viví mi niñez esta mañana
y sobre el mediodía
ya transitaba mi adolescencia.
Y no es que me asuste
que el tiempo se me pase tan deprisa.
Sólo me inquieta un poco pensar
que tal vez mañana
yo sea
demasiado viejo
para hacer lo que he dejado pendiente
Jorge Bucay
martes, febrero 12, 2008
Revelación
"Existe una diferencia entre un hecho y la verdad, la verdad posee un elemento de revelación. Si algo es verdadero, hace algo más que llamarnos la atención por el mero hecho de serlo"Lucian Freud
viernes, febrero 08, 2008
Voyage
¡Este país nos aburre, oh Muerte! ¡Despleguemos las velas!
Si el cielo y el mar son negros como la tinta,
Nuestros corazones, que tú conoces, están colmados de luz.
¡Escáncianos tu veneno para que nos reconforte!
Queremos, pues este fuego nos quema el cerebro,
Hundirnos en el abismo, Infierno o Cielo, ¿qué importa?
Hundirnos en lo Ignoto para hallar algo nuevo.
martes, enero 29, 2008
Oquedad
lunes, enero 28, 2008
viernes, enero 25, 2008
lunes, enero 14, 2008
Caminante

sábado, enero 05, 2008
domingo, diciembre 30, 2007
martes, diciembre 18, 2007
Falling Slowly
Take this sinking boat and point it home
We've still got time...
Raise your hopeful voice you have a choice
You've made it now
viernes, noviembre 30, 2007
La Cara de la Pobreza

martes, noviembre 27, 2007
Canción de una amada
2. Pero hubo un tiempo, amada, en que fui puro.
3. Tuve una mujer que era más fuerte que yo, como la hierba es más fuerte que el toro: se vuelve a erguir.
4. Ella vio que yo era malo, y me amó.
5. No preguntó a donde conducía el camino, que era su camino, y quizás iba hacia abajo. Cuando me dio su cuerpo, dijo: esto es todo. Y fue mi cuerpo.
6. Ahora ya no está en ningún lado, desapareció como una nube cuando ha llovido, la abandoné y cayó, pues ése era su camino.
7. Pero de noche, a veces, cuando me veis beber, veo su cara, pálida en el viento, fuerte y vuelta hacia mí, y me inclino ante el viento.
lunes, noviembre 26, 2007
Crosses
Don't you know that I'll be around to guide you
Through your weakest moments to leave them behind you
Returning nightmares only shadows
We'll cast some light and you'll be alright
We'll cast some light and you'll be alright for now
Crosses all over, heavy on your shoulders
The sirens inside you waiting to step forward
Disturbing silence darkens you sight
We'll cast some light and you'll be alright
We'll cast some light and you'll be alright for now
Crosses all over the boulevard
Crosses all over the boulevard
Crosses all over the boulevard
Crosses all over the boulevard
The streets outside your window overflooded
People staring, they know you've been broken
Repeatedly reminded by the looks on their faces
Ignore them tonight and you'll be alright
We'll cast some light and you'll be alright
miércoles, octubre 31, 2007
Meditaciones
Luego ni el pasado ni el futuro se podría perder, porque lo que no se tiene, ¿cómo nos lo podría arrebatar alguien?.
Ten siempre presente, por tanto, esas dos cosas: una, que todo, desde siempre, se presenta de forma igual y describe los mismos círculos, y nada importa que se contemple lo mismo durante cien años, doscientos o un tiempo indefinido; la otra, que el que ha vivido más tiempo y el que morirá más prematuramente, sufren idéntica pérdida. Porque sólo se nos puede privar del presente, puesto que éste sólo posees, y lo que uno no posee, no lo puede perder.
lunes, octubre 29, 2007
viernes, octubre 26, 2007
A todo cuanto sientas
dale el tamaño más pequeño.
Él ha dicho que sin ti
no puede vivir. Así que cuenta con que, cuando vuelvas
a encontrarlo, te reconocerá.
Así que hazme el favor y no me ames demasiado.
Cuando fui amado la última vez, durante todo aquel tiempo
no recibí ni la más mínima amabilidad.
jueves, octubre 25, 2007
Hoy
martes, octubre 09, 2007
Cuando voy a trabajar es de noche
sábado, octubre 06, 2007
Poesía
“La poesía debe ser tan orgiástica y orgánica como la cópula, divisoria y unificadora, personal pero no privada, propagando al individuo en la masa y a la masa en el individuo”
miércoles, octubre 03, 2007
Consejo de un viejo amigo
lunes, septiembre 24, 2007
sábado, septiembre 22, 2007
Más allá del bien y del mal
martes, septiembre 11, 2007
lunes, septiembre 10, 2007
martes, agosto 28, 2007
In memoriam

Esta frase tiene muchos sentidos, como todas las suyas,
pero yo le aplico el más modesto y usual. Ir muriéndose es ir
alejándose de las cosas, o ver cómo las cosas se alejan. Así,
acudo a fiestas, tareas, usos cotidianos, inmediatos, y me parece
venir desde muy lejos, desde mis lejanías de hombre que agota a
grandes pasos su biografía. A uno le queda ya poco, pero no
poco o mucho de vida o de muerte, sino poco de uno mismo, poco de lo que fue, de lo que fui”
Francisco Umbral
lunes, agosto 20, 2007
Sopa de Ganso
Margaret Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa?
Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad?
Margaret Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí.
Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.
viernes, agosto 17, 2007
Al Olvido
"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón"
El Aleph, Jorge Luis Borges
jueves, agosto 16, 2007
Al Avalista
Aquí nos quedamos. Por ahora.
jueves, agosto 09, 2007
Necesitado de arena y salitre
Las notas desacompasadas de esta guitarra siempre me vararon en playas de un verde perpetuo. Son notas familiares, benévolas y cálidas como los inesperados encuentros de Agosto en un Madrid de feria y caluroso.
Son notas de una guitarra que no es mía pero que es nuestra, y que nos transporta a tí y a mí a realidades que no percibimos con los sentidos, las realidades importantes, las que nos cuesta contar con palabras.
Notas que tejen vestidos amarillos con la bisoñez de un primer beso. Acordes bosquejados como las marismas del mar de Cádiz, mar tan pleno y tan sólo, presagio y recuerdo de sonrisas balsámicas, de una boca pequeña de dientes grandes.
Ahora estamos lejos, pero sé que en mi playa, como la mar y la arena, siempre nos tendremos cerca.
martes, julio 10, 2007
Cierro los ojos y recuerdo el lugar donde solía vivir. Todo son recuerdos y amaneceres. Nada más que eso
jueves, junio 21, 2007
jueves, junio 14, 2007
Disarm me with a smile...
Disarm you with a smile
And cut you like you want me to
Cut that little child
Inside of me and such a part of you
Ooh, the years burn
I used to be a little boy
So old in my shoes
And what i choose is my choice
What's a boy supposed to do?
The killer in me is the killer in you
My love
I send this smile over to you
Disarm you with a smile
And leave you like they left me here
To wither in denial
The bitterness of one who's left alone
Ooh, the years burn
Ooh, the years burn, burn, burn
I used to be a little boy
So old in my shoes
And what I choose is my voice
What's a boy supposed to do?
The killer in me is the killer in you
My love
I send this smile over to you
The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you
The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you
The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you
jueves, junio 07, 2007
Analectas
Sorprendente se torna la visión, especialmente al observar algunas figuras y rostros humanos, sobre todo al divisar algunos ojos, algunos gestos, algunos movimientos, al oir ciertas palabras, al leer ciertos lugares, en ciertos respectos de la vida, el mundo y el destino. Muchas casualidades, algunos sucesos naturales, particulares estaciones del año y horas del día nos ofrendan experiencias semejantes. Ciertos estados de ánimo son especialmente propicios a tales revelaciones. La mayoría son instantáneos, pocos se detienen, los menos permanecen. Aquí hay mucha diferencia entre los hombres. Uno tiene más capacidad para la revelación que el otro. Uno más sentido, el otro más entendimiento para la misma. Éste último permanecerá siempre en su luz tenue, mientras que el primero sólo tiene iluminaciones esporádicas, pero más claras y diversas. Esta facultad es también capaz de enfermar, enfermedad que denota o bien profusión de sentido y carencia de entendimiento, o bien profusión de entendimiento y carencia de sentido.
lunes, mayo 21, 2007
Amanece
viernes, mayo 11, 2007
Y la muerte no tendrá señorío
Y la muerte no tendrá señorío.
Y la muerte no tendrá señorío.
Y la muerte no tendrá señorío.
domingo, abril 22, 2007
viernes, abril 20, 2007
Blasco Ibáñez
martes, abril 17, 2007
Táctica y Estrategia
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
domingo, abril 15, 2007
Emil Sinclair
viernes, abril 13, 2007
Sucede
Y sucede que es entonces cuando más seguros estamos de nuestra existencia. Como si el miedo y el desconcierto se erigieran en la esencia, en la fuerza motriz de la propia vida. A veces sucede. Y entonces, por mucho que la razón se obceque en arrebatarnos de los amenazantes brazos de las sombras con la relampagueante ilusión de aquello que creemos ser, sucede que nuestra carne desobedece sumergiéndose desnuda e indefensa en el más abisal de los mundos, aquel que quizá esconda el sentido último de nuestra historia.
lunes, abril 09, 2007
ver
Olor que despierta
A la muerte de tu nombre.
Hueles a mis lágrimas.
Saladas como el mar
Ignoto que me engendras.
Eres lo prohibido.
Don envenenado.
Devoras hiriente
Afecto herido.
Infectas de hermosura
El flujo ardiente
De la sangre resabida.
Desprecias mi saliva.
Tu curtida inocencia
Es llave de un abismo.
Marasmo
En las entrañas.
Suicidio consentido.
Visión iridiscente
De un ciego
Que por ver
Anheló ser destruido.
miércoles, marzo 28, 2007
Lela
Por un amor que morréu
Estan as ruas molladas
De tanto como chovéu
Lela, Lela
Leliña por quen eu morro
Quero mirarme
Nas meniñas dos teus ollos
Non me deixes
E ten compasión den mi
Sen ti non podo
Sen ti no podo vivir...
Dame alento das túas palabras
Dame ceime do teu corazón
Dame lume das túas miradas
Dame vida co teu doce amor
Lela, Lela
Leliña por quen eu morro
Quero mirarme
Nas meniñas dos teus ollos
Non me deixes
E ten compasión de mi
Sen ti non podo
Sen ti non podo vivir...
Un instante tardamos en destruir aquello en los que nos hemos dejado el corazón
lunes, marzo 26, 2007
Soledad
¡Qué sin ti estás, qué solo, qué lejos, siempre, de ti mismo!
Abierto en mil heridas, cada instante, cual mi frente,
tus olas van, como mis pensamientos, y vienen,
van y vienen, besándose, apartándose, con un
eterno conocerse, mar, y desconocerse.
Eres tú, y no lo sabes, tu corazón te late y no lo sientes...
¡Qué plenitud de soledad, mar solo!
JRJ
lunes, marzo 19, 2007
lunes, marzo 12, 2007
Tribulaciones
Die Verwirrungen des Zöglings Törless
Piedra de sal
Tu estabas dormida
como el agua que duerme en la alberca ...
y yo llegué a ti
como llega
hasta el agua que duerme
la piedra.
Turbé tu remanso y en ondas de amor te quebraste
como en ondas el agua que duerme se quiebra
cuando
llega
a turbar su remanso dormida
la piedra.
Piedra fui para ti, piedra soy
y piedra quiero ser, pero piedra
blanda de sal
que al llegar a ti se disuelva
y en tu cuerpo se quede
y sea
como una levadura de tu carne
y como el hierro de la sangre en tus venas.
Y en tu alma deje una sed infinita
de amarlo todo ... y una sed de belleza
insaciable ...
eterna ...
León Felipe
viernes, marzo 09, 2007
Actualidad
Ortega y Gasset
martes, marzo 06, 2007
La Pena
La sedosa mano de su madre acariciaba con dulzura sus cabellos ondulados mientras él la abrazaba con fuerza, incapaz de pensar en nada más que en ella. En ocasiones, se cuestionaba en su fuero interno sobre la irracional necesidad que tenía de aquel ser que representaba todas las cualidades, que a su inmaduro juicio, debía poseer la mejor de las personas. Aquellos pensamientos sin embargo lo aturdían, pues muy pocas habían sido las ocasiones, en las que paseando por los borrosos senderos de la conciencia, había llegado a alguna conclusión satisfactoria en torno a aquellas ideas que caprichosamente le asaltaban y que terminarían por enquistarse con el paso de los años. Por el contrario, si era capaz de entender el bienestar provocado por el tacto de su madre, por su olor inconfundible, por la familiaridad de su voz. Aquello le bastaba para consolarse de momento y soslayar todas las preguntas sin respuesta que, cada día más, retumbaban con estruendo en su cabeza.
-Mamá,¿Cuándo sabré que me he hecho mayor?-.
Un silencio ignoto pareció brotar entre ellos;
-Cuando te de un beso, y no se te pase la pena-.
martes, febrero 27, 2007
lunes, febrero 26, 2007
Eulalia
Un correcto “me parece bien” fue todo lo que acerté a responderle al preguntarme interiormente si esa sentencia sería la única que no había espetado hasta ahora su personaje. Eulalia no era más que una adolescente, pero de su aspecto pueril y desenfadado se desprendía un irracional magnetismo que me aceleraba el pulso y me arrojaba hacia ella con virulencia.
La sensación de vulnerabilidad que Eulalia despertaba en mí fraguó de un modo subsconciente e inmediato la invisible armadura de la sutileza, aunque era perfectamente consciente de que el brillo de mis ojos disonaba tórpemente con aquel insincero me parece bien que camuflaba los miedos y apetitos que se agolpaban súbitamente en mi pecho.
De pronto me rehice. – Anda…Dame un beso- dije de soslayo mientras me exorcizaba del idiota existencial que siempre me acompaña, y que en determinadas ocasiones me ha impedido deleitarme con esos momentos mágicos que en ocasiones y de manera inesperada te regala la vida. Con candor la envolví con el brazo y acariciando su hombro la besé en la mejilla, ajeno por un instante a las intrigas de artificios miméticos. Estaba loco por besarla, y ella, niña, se dejó besar.
Los focos del escenario se encendieron y ante nosotros se anegaron los paisajes más libres y diversos. Mientras mi colega el Flaco y yo cabalgábamos sobre la montura de la risa prendidos a frescas riendas de hortaliza, Eulalia, invisible, me acompañaba a la grupa apoyando su pecho contra mi espalda. Era mala estudiante y se burlaba de que aprovechara los recodos del viaje para leer en lugar de ocuparme de ella. Si hubiera sabido que ocultaba mi timidez entre aquellas letras para así poder mirarla de reojo y desnudarla furtivamente en mis pensamientos.
Qué dichosos fuimos el Flaco y yo aquella noche, cuando exploramos juntos los inagotables caminos de la expresión. Sólo lamenté no haberle hecho una foto a Eulalia que poder enviar a mi amigo Chuck Close. Seguro que la habría encontrado tan encantadora como yo y me hubiera regalado un retrato que me ayudara a borrar su ausencia.
-Deberías llamar a Eulalia- me animaba el Flaco.
-Sí, debería llamarla sino fuera tan mediocre-, me reproché con autoconmiseración.
Después de aquella noche nunca más volví a ver a Eulalia.
viernes, febrero 09, 2007
Scarborough Fair
Remember me to one who lives there
She once was a true love of mine
Tell her to make me a cambric shirt
Parsley, sage, rosemary and thyme
Without no seams nor needle work
Then she'll be a true love of mine
Tell her to find me an acre of land
Parsley, sage, rosemary and thyme
Between salt water and the sea strands
Then she'll be a true love of mine
Tell her to reap it with a sickle of leather
Parsley, sage, rosemary and thyme
And gather it all in a bunch of heather
Then she'll be a true love of mine
Are you going to Scarborough Fair?
Parsley, sage, rosemary and thyme
Remember me to one who lives there
She once was a true love of mine
lunes, febrero 05, 2007
4-7-2005

El día amaneció lluvioso; lluvia alternada con destellos de sol radiante. El clima es intermitente como la vida, como yo mismo. Exeter es una de esas ciudades en las que el viajero se siente cómodo, dichoso. Ni grande ni pequeña, ni demasiado cálida ni demasiado fría, ni cercana ni ajena. Cada uno encuentra su sitio.
Las calles de Exeter, agasajadas con el verdor eterno de una naturaleza generosa, esconden furtivas miradas, inesperadas y gratuitas sonrisas que animan el espíritu. La cordialidad de sus gentes es contagiosa; quizá hostiles y bravos en sus tierras, los metecos se sienten en paz, embriagados por el ligero aroma del salitre que arrastran las aguas del río Exe, caudal que riega el alma de los habitantes del Señorío de Devon.
Artúricos parajes estos en los que me hallo, rebosantes de vida, de luz, de historia, de paz y amor y de amores también.
Comienzo a sentir tu vigoroso abrazo. Un instante tras otro mi corazón, Exeter, se empapa de tu claridad, de tu sencilla franqueza, enamorado ya de tus rincones, recovecos celestes que se erigen presente a la vez que recuerdo.
Whipton lane, 23:34
martes, enero 16, 2007
Freaks

"El arte y la neurosis tienen la función de predecir. Como el arte es una comunicación que surge de niveles inconscientes, nos presenta una imagen del hombre sólo perceptible para aquellos miembros de la sociedad que en virtud de su propia conciencia sensible viven en la frontera de su sociedad, viven, por así decirlo, con un pie en el futuro"
Tod Browning
domingo, enero 14, 2007
El tesoro
Maeterlinck
domingo, enero 07, 2007
Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
Konstantínos Kaváfis
sábado, enero 06, 2007
Mark Twain
domingo, diciembre 31, 2006
Recordando los tiempos de antaño
Siempre me he considerado un nostálgico. Me resulta inevitable conmocionarme al echar la vista atrás y sentir la melancólica tristeza que nace del recuerdo de las dichas pérdidas. Es un sentimiento que crece con los años y en proporción a la sensación de soledad que brota de la paulatina muerte del niño que habita en mí. Añoro aquellos tiempos en los que nunca, nunca estaba sólo. Tiempos en los que aún estaba "por hacer", vulnerable e ilusionado, con la mirada limpia y el corazón abierto. Eran otros tiempos, pero aquel niño y todos los niños que lo rodeaban habitan de manera inmortal en mi memoria.
Hoy que se esfuma un año más prescindo de valoraciones individuales o juicios maniqueos en torno a las bondades o maldades que el 2006 me ha deparado. Hoy no voy a darme tanta importancia, es más, intentaré no darme ninguna. Prometo que esta noche seré un niño de nuevo y recibiré a la vida sin altivez y con una sonrisa franca; abrazaré a los míos y brindaré con mis fantasmas, y no habrá dolor, ni pena, ni muerte, ni soledad, ni angustia. Eso haré, y mañana cuando me detenga un segundo para recordar esta noche, puede que entienda que no han transcurrido más que unas horas desde que dejé de ser un niño juguetón y dichoso.
martes, diciembre 26, 2006
sábado, diciembre 23, 2006
Vértigo que el mundo pare
¿Cómo están todos?, te echo de menos, cómo pasa el tiempo...Ninguna primavera te llevará lo suficiente lejos de mí, lo prometo.
lunes, diciembre 18, 2006
Perfume y Nostalgia, 13-7-05
habrá una gracia nueva por los frescos senderos,
y tú alzarás la frente y cerrarás los ojos
para que el agua mansa te llene de luceros.
El cariño será feliz entre las flores
mojadas, y, en una banco perdido en una senda,
yo te diré al oido madrigales de amores
y tú te dejarás poner la dulce venda...
La lluvia vendrá bien a tu mejilla ardiente,
y cuando todo caiga -nuestro placer y el día-,
tus ojos insondables hundirán en poniente
el encanto sin nombre de su negra poesía.
JRJ
Tus páginas de mar y cielo impregnadas de tu fresco aroma dilatan la mañana, y creo que la cándida luz y las caricias del aire son tu alma que viene a visitarme. Tus páginas son tú, sensibilidad regalada, cúmulo de recuerdos presentísimos hoy y siempre. Marta, ¿realmente se puede morir enamorado? Ahora sé que sí.
domingo, diciembre 17, 2006
miércoles, noviembre 29, 2006
Un hombre
Para estar dispuesto a realizar un esfuerzo considerable que rebase la medida de lo que comúnmente se practica, sin que la época pueda dar una contestación satisfactoria a la pregunta -"¿para qué?"-, es preciso un aislamiento y una pureza moral que son raros y una naturaleza heroica o de vitalidad particularmente robusta. Hans Castorp no poseía ni lo uno ni lo otro, no era, por lo tanto, más que un hombre; un hombre, en uno de sus sentidos más honrosos.
La Montaña Mágica "Der Zauberberg"
sábado, noviembre 11, 2006
jueves, noviembre 09, 2006
"Lo que sucede a un hombre puede suceder a cualquier otro" (Séneca)
¿Por qué cada ser humano se siente único? ¿Qué sentimos o hacemos diferente al resto? La realidad es cruel con el hombre. Cada día contemplo a hombres más parecidos, idénticos en su manera de enfrentar la vida, iguales en su presente y aun más en su futuro. Somos tan homogéneos que nuestros sueños han llegado a ser los mismos, nuestras ilusiones las mismas, nuestros padeceres calcados.
Entonces, ¿qué es genuino en cada uno de nosotros? Si acaso un hombre demostrara ser distinto, ¿no sería el tiempo implacable quien se encargara de sesgar tan arrogante pretensión?
La diversidad es un cristiano consuelo para la irremisible verdad de la inexistencia, un narcótico que nos estimula con la alucinante sensación de que existe un sentido en el camino, en este viaje a ninguna parte.
El hombre no es un hombre; el hombre siempre es el hombre, determinado en lo más hondo de su existencia. Todos somos el mismo, todo sucede al hombre.
10-12-04
miércoles, noviembre 08, 2006
El mismo dolor

Hoy me he levantado con el mismo dolor. La misma ausencia feroz, los mismos anhelos, las mismas penas. Sé que estás igual, que estás sufriendo y te gustaría escapar muy lejos, allí donde muy pocos pudieran encontrarte...
Jamás olvidaré la noche en que nos "tropezamos". Ibas linda como un sol, iluminando con tu risa el Centro entero; tengo aquel instante tatuado a fuego en mi memoria. Es curioso como una simple mirada es capaz de conmocionarnos hasta convertirse en el más bello recuerdo de una de las imborrables historias de nuestra vida.
Espero que tu dolor se extinga algún día. Yo prometo seguir cantando, padeciendo dulcemente las heridas que abren las personas como tú.
martes, noviembre 07, 2006
Daft Punk - Around the world
Un himno generacional. Un mensaje que resume la conciencia ontológica del hombre del siglo XXI... Inolvidable Summercase
lunes, noviembre 06, 2006
A mi Amigo, mi Compañero, mi Hermano
interminable y árido es el tiempo,
una pluma de sal toca tu rostro,
una gotera carcomió mi traje:
El tiempo no distingue entre mis manos
o un vuelo de naranjas en las tuyas:
pica con nieve y azadón la vida:
la vida tuya que es la vida mía.
La vida mía que te di se llena
de años, como el volumen de un racimo.
Regresarán las uvas a la tierra
Y aún allá abajo el tiempo sigue siendo,
esperando, lloviendo sobre el polvo,
ávido de borrar hasta la usencia.
Pablo Neruda
miércoles, noviembre 01, 2006
Así sea
sin cojerle un secreto, grande o breve.
Sea tu vida alerta
descubrimiento cotidiano.
Por cada miga de pan duro
que te dé Dios, tu dale
el diamante más fresco de tu alma.
JRJ
jueves, octubre 26, 2006
12-12-2004

La angustia, amargor invisible, resta esplendor a mi mancebía. La angustia, absurdo apego a lo mundano, es óbice para el verbo fuerte, para la risa fuerte, para mi sexo tan fuerte y tan frágil.
En nosotros habitan las inquietudes, hijas de la propia esencia del ser humano que nos empujan al progreso tanto como a la metálica frustración. El hombre se angustia ante la desmesura que el mismo ha propiciado; cada hombre se dice ajeno al sistema, demiurgo fagocitador de las almas claras, a la vez que le es imposible escapar de sus garras.
Vacío presentísimo el que me acompaña en el morir de los días. El alma siempre infatigable reclama su lecho. No permanece más que el presente, lo demás, fulgurante quimera parida en las horas del ocaso, se aletarga en mis entrañas de actualidad absoluta para amanecer de nuevo con el vigor de la juventud que me hace tan feliz...
...Preciosa Sevilla en una noche de sábado. Sus luces, sus sabores, sus cándidos adoquines, Perejil el aroma. Amigos, Juan...Alicia.
miércoles, octubre 25, 2006
Los tipos duros no bailan
-Uno de los gansters más importantes -dije con admiración.
-Una noche, Frank Costello estaba sentado en un club nocturno, en compañía de su rubia, una chavala muy guapa, y en su mesa estaban también Rocky Marciano, Tony Canzoneri y Dos Toneladas Tony Galento. Una reunión de italianos. La orquesta tocaba. Y Frank va y le dice a Galento:"Anda baila con Gloria". Esto pone nervioso a Dos Toneladas. No le gusta bailar con la chica del gran hombre. ¿Y si la rubia se le arrima demasiado? Así que le dice: "Bueno señor Costello, ya sabe que no soy un gran bailarín". Y Frank le contesta: "Y una mierda, bailas muy bien. Baila con Gloria". El caso es que se levanta y da un par de vueltas por la pista con la muchacha, manteniéndola muy alejada, y cuando vuelve con la chica a la mesa, Costello le pide lo mismo a Canzzoneri. Tony saca a bailar a la rubia. Luego le llega el turno a Rocky Marciano. Éste es el único que se considera lo bastante importante para llamara a Costello por el nombre de pila, y le dice: "Señor Frank, ya se sabe que los pesos pesados no nos lucimos en una pista de baile". Frank Costello le contesta: "Sal a la pista y baila con Gloria". Mientras bailan, Gloria aprovecha la ocasión para decirle al oído: "Oye, hazme un favor. A ver si consigues que el tío Frank de unos pasitos conmigo". Terminado el baile, Rocky lleva a la chica a la mesa, sintiéndose un poco más relajado, en tanto que los demás ya se han tranquilizado. Comienzan a pinchar al gran hombre, con mucho cuidado, ¿comprendes?, sólo bromeando un poco: "¡Venga, señor Costello...!" "¡Vamos, señor Costello complazca a la señorita!", Y Gloria le dice: "Sí, ¡por favor...!" Y los otros dicen: "Ahora le toca a usted señor Frank". Pero Costello niega con la cabeza y dice: "Los tipos duros no bailan".
viernes, octubre 20, 2006
Es amarga la verdad

"Es amarga la verdad, quiero echarla de la boca" rezaba el verso de Quevedo. La Verdad; ejército movible de metáforas, metonímias y antropomorfismos, quimera manida por los poderosos. Es la búsqueda de la verdad la que nos empuja desde el mismo momento en que nacemos a la consciencia.
No quiero ser pretencioso, no quiero ser más que mi propio referente. Sólo soy un hombre en busca de su Verdad; por amarga que sea.

