lunes, marzo 12, 2007

Tribulaciones

Porque ocurre que, en ciertas cosas, es imposible comparar, relacionar, lo que se vive con lo que se piensa o aprehende. Lo que vivimos sin reservas, como algo indiviso en un instante, se hace incomprensible y confuso cuando pretendemos atarlo, con la cadena del pensamiento a nuestras posesiones permanentes. Y lo que nos parece enorme y ajeno al hombre mientras nuestras palabras, desde lejos, pretenden asirlo, se hace sencillo y pierde su carácter inquietante, tan pronto penetra en el círculo activo de nuestra vida.

Die Verwirrungen des Zöglings Törless

3 comentarios:

medea dijo...

Tipo duro! Gracias x tu comentario. Búscame más de uno, y así puedo elegir ;9 Aprehendiendo la vida, a partir de ahora me meto en tu blog. Mua!

Anónimo dijo...

No hay nada como pelear por lo que realmente uno quiere para darse cuenta del valor de las cosas. Muchas veces, vamos a lo fácil, a lo que nos viene dado, y nos falta el valor y el coraje para hacer el rídiculo, caer en la vergüenza, intentarlo para fallar, pero ¿y si todo esto es una mentira absurda y al final la aventura sale bien?. Que felices seremos o no.
Elhabitantedelavapiés

Harry Haller dijo...

Sabio, sabio, flaco y sabio habitante de Lavapiés. Qué divertido es compartir la mentira contigo.